En junio de 2021 se produjo el desprendimiento de buena parte de la calzada llegando a afectar a varias viviendas y al normal tránsito por la única vía que da acceso al Cabezo del Faro. El importe de la obra, aún pendiente de recepcionar y certificar, asciende a más de 828.431 euros.

A falta de la reposición de la señalización horizontal y vertical, la Cuesta del Faro ‘Manuel Acosta’ ha quedado completamente renovada a la altura de los edificios Altius y Finis. En este lugar, en junio de 2021, se produjo el desprendimiento de buena parte de la calzada llegando a afectar a varias viviendas y al normal tránsito por la única vía que da acceso al Cabezo del Faro.
El teniente alcalde y concejal de Infraestructuras, Ginés Campillo, ha aprovechado el final de los trabajos para visitar la zona. El edil ha descrito las obras de una “complejidad técnica” debido a factores como la acusada pendiente, la proximidad de la calle a los edificios, la amenaza del talud, la existencia de viviendas habitadas bajo rasante o la necesidad de mantener el tráfico rodado.
Como solución al problema que los movimientos de tierra ocasionaron, se ha ejecutado la construcción de un gran muro de hormigón armado que alcanza en algunos puntos los siete metros de altura. Además, entre las actuaciones visibles, se ha mejorado la seguridad en el tránsito de viandantes y vehículos con el ensanche de la calzada y la construcción de aceras a ambos lados. El importe total de la obra, aún pendiente de recepcionar y certificar completamente, asciende a 828.431 euros.

Obras
El objetivo del proyecto ha sido la restitución de vial contemplado en el vigente PGOU sin afectar la seguridad estructural de los edificios colindantes ni cerrar al tráfico el vial de Subida al Faro, que constituye el único acceso rodado a varios edificios situados en el Cabezo de El Faro.
    Para ello, la primera actuación consistió en la ejecución de una pantalla de micropilotes que permitiera estabilizar el talud y ejecutar un muro de contención próximo a la edificación en condiciones de seguridad al tiempo que mantener el tráfico rodado de la vía. La pantalla se compone de micropilotes verticales de 11 m de profundidad separados 50 cm y micropilotes ligeramente inclinados de 7 m de profundidad y separados 150 cm.
    En segundo lugar, se ha ejecutado un muro de hormigón armado de 50 cm de canto, altura variable entre unos 4 y 7 m de altura, zapatas de entre 55 y 75 cm de canto y entre 1,9 y 3,15 m  de ancho. A su vez esta cimentación se apoya sobre una doble alineación de micropilotes de similares características que los utilizados con anterioridad con objeto de alcanzar cotas inferiores a las de la cimentación de la edificación próxima y dispuestos de la siguiente manera: micropilotes de 6 m de profundidad bajo el alzado del muro y de 4 m bajo la puntera de la cimentación separados 50 cm todos ellos.
    Tras la ejecución de las estructuras anteriormente reseñadas se ha procedido al relleno del trasdós del muro, ejecución de losas de transición, firmes y aceras. Como cifras más significativas, la actuación ha incluido la ejecución de 2.250 m de micropilote inyectado IGU de 200 mm con armadura tubular 114/9 de acero N-80, 95.000 kg de acero corrugado, 300 m3 de hormigón estructural y 360 m2 de protección de talud mediante malla galvanizada con geomalla.