El sindicato regional sostiene que el regidor intenta “tapar una gestión que ha llevado a la empresa pública a la liquidación y a la quiebra”, rechaza las acusaciones de “huelga encubierta” y exige rectificación inmediata bajo amenaza de protestas.
UGT Región de Murcia ha respondido con dureza a las declaraciones del alcalde de Mazarrón, Ginés Campillo, denunciando una “deriva autoritaria y difamatoria” y acusándole de “ensuciar el nombre de cientos de familias para tapar una gestión que ha llevado a la empresa pública a la liquidación y a la quiebra”, al tiempo que advierte de que “no descarta el inicio de acciones legales contra el alcalde por sus declaraciones injuriosas y calumniosas”.
La reacción del sindicato se produce tras la rueda de prensa en la que el alcalde denunció la existencia de una supuesta “huelga encubierta” en el servicio de limpieza viaria y recogida de residuos del municipio. UGT rechaza de plano esta afirmación y la califica de “bajeza”, subrayando que “hablar de huelga encubierta ante trabajadores enfermos es una bajeza, una bajeza moral impropia de un representante público”.
El responsable regional del sector de administración local y servicios a la comunidad, Jose Juan González Salas, inició su intervención destacando el trabajo de los empleados del sector, a quienes felicitó por su “vocación de servicio y el intenso trabajo realizado durante todo el año”, especialmente durante Semana Santa y Fiestas de Primavera, cuando “han trabajado sin descanso para devolver el ornato y la salubridad a las calles”.
En este sentido, defendió que el funcionamiento del servicio responde a un esfuerzo colectivo que implica a trabajadores, empresas concesionarias y responsables políticos, aunque criticó que, “en el caso que nos ocupa”, estos últimos “no hablan bien del servicio” ni respetan “la dignidad de sus trabajadores”.
Acusaciones de difamación
UGT sostiene que las declaraciones del alcalde no solo son incorrectas, sino que podrían tener consecuencias legales. Según el sindicato, “sus palabras no solo faltan a la verdad, sino que atacan directamente el honor profesional de la plantilla”, lo que podría constituir “un delito de difamación grave contra un colectivo de trabajadores públicos”.
Entre los puntos que fundamentan su denuncia, destacan que el alcalde “confunde interesadamente el absentismo laboral con la incapacidad temporal por baja médica”, recordando que estas bajas están “respaldadas por facultativos médicos” y constituyen “un derecho constitucional”.
El sindicato subraya además que el sector presenta “una altísima tasa de morbilidad” debido a la exposición a riesgos ambientales, esfuerzos físicos intensos y el uso de maquinaria obsoleta. Por ello, afirma que “las bajas no son ni más ni menos […] que el producto y la consecuencia directa de las condiciones de trabajo a las que se somete a los trabajadores”.
“Un auténtico cacique de otra época”
En uno de los pasajes más contundentes, UGT acusa al alcalde de comportarse “como un auténtico cacique de otra época”, criticando una forma de gobernar basada en el “ordeno y mando”, el desprecio a la negociación colectiva y la injerencia en la representación de los trabajadores.
Asimismo, le atribuye decisiones que habrían contribuido a la situación económica de la empresa pública, como la reducción de tasas o la falta de financiación suficiente, lo que, según el sindicato, ha provocado “la asfixia económica y la quiebra de la empresa”.
También consideran “vergonzoso” que el alcalde haga referencia a los salarios de la plantilla sin explicar que estos derivan, en muchos casos, de “jornadas maratonianas y horas extra” para compensar la falta de personal y medios.
Demagogia y enfrentamiento social
UGT concluye que “se ha dejado morir Bahía de Mazarrón”, empresa pública encargada del servicio, y acusa al equipo de gobierno de utilizar “demagogia política” para “enfrentar a la ciudadanía de Mazarrón con la plantilla”.
En este contexto, el sindicato emplea términos especialmente duros al afirmar: “Es de un cinismo absoluto que usted, que recordemos es un prejubilado de la banca […], se atreva a cuestionar el compromiso de quienes se dejan la piel en la calle”.
Además, advierte de que, si no se produce una rectificación inmediata, una reprobación en pleno y “una disculpa pública a la plantilla de Bahía de Mazarrón por sus insultos y sospechas infundadas”, “no se descarta la convocatoria de concentraciones y manifestaciones de protesta contundentes”.
Rechazo del sector y datos salariales
Antonio Lax, responsable del sector de limpieza viaria y recogida de basuras de UGT en la Región de Murcia, expresó su “más absoluto rechazo” a las declaraciones del alcalde, calificándolas de “inadmisibles” y de “despropósito”.
Lax negó la existencia de cualquier huelga encubierta y aseguró que el sindicato “no duda en convocar las huelgas que sean necesarias” cuando procede, por lo que considera que la acusación responde a un intento de “desprestigiar a la plantilla”. También defendió la legitimidad de las bajas médicas: “Con la salud no se juega. Es un tema muy serio […] uno no decide cuándo se pone enfermo”.
En relación con los salarios, aportó cifras del convenio regional publicadas en el Boletín Oficial, señalando que “están muy lejos” de las mencionadas por el alcalde. Según explicó, un peón de limpieza tiene un salario base de 1.360 euros mensuales (31.353 euros anuales), mientras que un conductor percibe 1.434 euros mensuales (34.515 euros anuales en 2026).
Falta de medios
El sindicato y los trabajadores coinciden en señalar la falta de medios como uno de los principales problemas del servicio. Según Lax, la plantilla trabaja con “vehículos escasos, en muy mal estado, algunos con más de 20 años de antigüedad”, además de maquinaria “insuficiente, obsoleta y deteriorada”.
Esta situación se agrava en periodos de alta ocupación, cuando la población de Mazarrón pasa de unos 35.000 habitantes a más de 130.000, multiplicando la demanda del servicio. UGT insiste en que la responsabilidad de la situación recae en la gestión política y reclama una rectificación inmediata. De no producirse, el sindicato no descarta iniciar acciones legales, convocar movilizaciones e incluso exigir la dimisión del alcalde.
“Si usted busca conflicto en la calle para ocultar su nefasta gestión, lo va a encontrar”, advierten desde la organización, que concluye con una petición directa: “Mazarrón no es de su propiedad y sus trabajadores no son sus vasallos”.
Testimonios de trabajadores
Los trabajadores también han respondido a las críticas sobre bajas médicas y salarios. Javier Pérez relató su experiencia tras una lesión: “Me rompí la rodilla […] y tuve que coger la baja”, explicando además los retrasos en los procesos de la sanidad pública. En cuanto a los sueldos, defendió que se rigen por un convenio regional común en toda la Región de Murcia, negando las cifras elevadas mencionadas por el alcalde.
El también delegado sindical explicó que la acumulación de residuos responde a averías y falta de recursos: “Si hay tres camiones funcionando y se rompe uno, pues se forma la amontonera, porque milagros no sabemos hacer”. En la misma línea, rechazó las acusaciones de huelga: “¿Qué huelga encubierta? Si estamos trabajando con chatarra”.
También denunció problemas en la adquisición de maquinaria, afirmando que algunos equipos “duraron menos de un año” y que incluso vehículos alquilados presentaban fallos desde el primer día.







