Los hechos ocurrieron en 2019 y el condenado provocó el incendio, que también causó quemaduras a una mujer, para que los ocupantes salieran del vehículo y robarles.
La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a 30 años de prisión a J. A. F. Y. que fue declarado culpable de acabar con la vida de un hombre y de causar lesiones graves a su mujer al prender fuego a la autocaravana en la que dormían en Puerto de Mazarrón. Concretamente y según el veredicto, el procesado cometió un delito de asesinato, otro de lesiones graves con deformidad y otro de daños.
La sentencia, que también apunta el condenado planificó y llevó a cabo los hechos descartando que tuviera anuladas sus facultades por algún tipo de trastorno mental o que estuviera afectado por el consumo de estupefacientes, lo condena a pagar a la esposa una indemnización de 156.000 euros, y a la madre y a los seis hermanos de la víctima mortal, 134.500 euros.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2019. El hombre, de nacionalidad finlandesa y de 70 años de edad, falleció a primera hora tras el incendio de su caravana situada en la urbanización Los Caleñares, a la entrada de Puerto de Mazarrón, zona habitual de aparcamiento de estos vehículos.
Sobre las 8 de la mañana, el Centro de Coordinación de Emergencias 1-1-2 Región de Murcia recibía una decena de llamadas indicando que estaba ardiendo un colchón dentro de la caravana, que una persona estaba en el interior de la misma y que se estaban produciendo varias explosiones. Los sanitarios atendieron a la mujer que presentaba quemaduras de tercer grado en ambos pies, trasladándola a la unidad de quemados del Hospital General Universitario Virgen de la Arrixaca.
Varios vecinos aseguraron a la Guardia Civil que vieron a un hombre colocar y prender un colchón debajo de la caravana con la intención de que ardiera y, tal y como sospechaba la Policía Judicial, quería provocar la salida de los ocupantes para sustraer los objetos de valor que pudiera haber en el interior del vehículo.
El fallecido era un finlandés que se encontraba impedido, por lo que no pudo huir cuando las llamas comenzaron a calcinar la caravana. Junto a su mujer, estaban durmiendo en el interior, sin embargo, ella sí logró huir, pero nada pudo hacer por salvar a su marido. La pareja tenía dos perros y uno de ellos también murió por asfixia, mientras que el segundo apenas resultó herido.







