Mariano Guillén reedita la publicación que repasa una época trascendental en el desarrollo del municipio.

El 5 de diciembre de 1997, el entonces óptico e ingeniero de minas cartagenero Mariano Carlos Guillén Riquelme presentaba 'Mazarrón 1900', una obra que rescataba para la memoria colectiva la historia de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Una época trascendental en el desarrollo de la localidad a partir de las industrias minera y metalúrgica.
    Ahora, el sábado, 3 de diciembre, un cuarto de siglo después y ya como cronista y doctor en Antropología, Guillén ha reeditado este libro con un repaso actualizado de la crónica, incorporando material gráfico y documental inédito.
    En un salón de plenos abarrotado, se escenificó la representación del lanzamiento de Mazarrón 1900 hace 25 años. Junto al cronista, se encontraba el alcalde, Gaspar Miras, el concejal de Cultura, Ginés Campillo, y la doctora en Historia Contemporánea e hija de Mariano, Carmen Guillén. Además, también asistió quien fuera en 1997 el concejal de Cultura, José Valero, que por entonces arropó la primera edición; así como los descendientes de Filomeno Hostench y Fernando Bravo Villasante, dos de los personajes históricos del Mazarrón del siglo XIX y protagonistas del libro.
    Durante el acto, a modo de sorpresa, los asistentes disfrutaron de una representación ofrecida por el grupo de teatro Rafael García Castillo que sirvió para viajar en el tiempo hacia esa localidad que retrata el libro de Guillén Riquelme. La primera irrupción fue la de Ginés Granados Vivancos, conocido alcalde de Mazarrón que en la década de 1890 impulsó la finalización de las obras de las Casas Consistoriales y adoptó decisiones controvertidas como regular el horario del baño femenino en la playa; la segunda puesta en escena retrató el fatídico accidente en la mina Impensada que dejó 28 fallecidos el 16 de febrero de 1893.
    Estos son tan solo algunos de los retazos históricos que recoge 'Mazarrón 1900'. Mariano Guillén aprovechó la presentación para fijar, según el criterio del cronista, los cuatro puntos cardinales del futuro del patrimonio de Mazarrón "a los que debemos de mirar si queremos mantenernos firmes y fieles a nosotros mismos y que sea sobre todo un motor de futuro y progreso".
    Uno de estos puntos es el Barco Fenicio. "Es un referente cultural e histórico irrenunciable, no se puede descontextualizar del lugar donde reposa desde hace más de 2.000 años", entre otras razones porque en Mazarrón se haya el poblado neolítico del Cabezo del Plomo del III milenio a.C., "el primer testimonio de una comunidad humana en la región, con más de 5.000 años de antigüedad a sus espaldas, tan solo por eso merecemos un respeto histórico" sobre el derecho a la pertenencia de los barcos fenicios".
    Las Gredas de Bolnuevo, que "no olvidemos que están catalogadas como Monumento Natural, solo hay tres en la comunidad murciana", es otro de los pilares. Como también lo son la Costa virgen de Bolnuevo a Percheles y las minas. "El coto minero de San Cristóbal y Los Perules representa un paisaje cultural único que ha estado olvidado por la administración regional".