Justifica la moción que se debatirá en el próximo pleno en que resulta cada vez más evidente la necesidad de dotar a los cuerpos de policía de medios más efectivos para afrontar intervenciones complicadas.

Vox presentará en el próximo pleno una moción para instar a la Junta de Gobierno local, para que a su vez inste al Consejo del Gobierno de la Región de Murcia, a establecer y propiciar el uso de pistolas eléctricas o Taser como arma reglamentaria en los distintos cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia, a fin de dar mayor eficacia a dicho cuerpo en el ejercicio de sus funciones. También supervisar la formación para su uso adecuado y dotar de una partida presupuestaria específica para adquirirlas.
    La petición incluye un compromiso expreso por parte del Ayuntamiento de Mazarrón y se justifica en que resulta cada vez más evidente la necesidad de dotar a los cuerpos de policía de medios más efectivos para afrontar intervenciones complicadas como, por ejemplo, reducir a enfermos psiquiátricos con un elevado nivel de agresividad o actuar ante peleas en zonas de ocio.
    Los principios básicos de actuación con los que se rige la Policía requieren que la intervención de los agente sea proporcional, congruente y oportuna al nivel de agresión presentado, lo que excluye el uso del arma de fuego reglamentaria en la mayoría de supuestos.
    Esta premisa hace que el policía se encuentre en muchos casos en una situación de inferioridad respecto del individuo al que es preciso detener, ya que éste sí hace uso de toda la fuerza disponible para impedir su detención. En ocasiones, hemos visto cómo ha sido necesaria la intervención coordinada de varios agentes para detener a una sola persona.
    Se trata de una situación que se ha visto agravada durante la pandemia, cuando se ha impuesto la necesidad de mantener una distancia mínima, lo que ha situado a los policías en una situación de mayor riesgo y ha hecho más difícil su trabajo de velar por la seguridad ciudadana.
    Todo esto aboca a la exigencia de dotar a nuestra policía de los instrumentos necesarios para proceder a una intervención rápida, que sea segura para la integridad de los agentes, y que ni ponga en duda la actuación policial, ni haga peligrar la integridad de la persona que se debe detener.
    Sindicatos policiales como el SUP (Sindicato Unificado de Policía), el el SPP (Sindicato Profesional de Policía) o la UFP (Unión Federal de Policía) valoran positivamente el uso de la pistola eléctrica tipo táser para reducir, inmovilizar o detener a personas que muestren una resistencia activa, que tengan una actitud violenta o amenacen con armas blancas u otros objetos peligrosos a los agentes o a terceras personas, o que se hallen en tentativa de suicidio.
    Las pistolas eléctricas de tipo Taser, también denominadas dispositivo electrónico de control o arma de electrochoque, interfieren el sistema nervioso muscular e inmovilizan al sujeto con descargas eléctricas. Se trata de armas que disparan proyectiles que administran una descarga de baja intensidad a través de un cable de 2,1 mA (mili amperios), lo que permite paralizar al individuo durante un breve periodo de tiempo, sin que se genere daño permanente.
    Tan es así lo expuesto, que en España las policías locales de más de 200 municipios o algunos cuerpos de policía autonómica ya están autorizados a emplear los dispositivos electrónicos de control ante situaciones de riesgo.
    En definitiva, la pistola eléctrica de tipo táser permite aumentar la gama de instrumentos con los que cuenta un policía para hacer frente a un episodio violento, de acuerdo con los principios básicos de proporcionalidad, oportunidad y congruencia.
    En concreto, cabe reiterar que esta arma es un dispositivo de lesividad mínima, que genera una incapacitación inmediata y transitoria mediante pulsos eléctricos que interfieren en el funcionamiento de las capacidades motoras, principalmente brazos y piernas, con una evolución tecnológica que ha permitido eliminar los riesgos cardiacos durante su uso, incluso en los casos de personas que porten marcapasos. La pistola tipo Taser, por tanto, refuerza la integridad del agente en el ejercicio de sus funciones, garantiza la seguridad de terceras personas y, lo más importante, es un dispositivo que permite prescindir del uso del arma de fuego reglamentaria en muchos supuestos.
    El uso de estas armas incapacitantes se debe llevar a cabo en aquellas situaciones en las que se constate la ineficacia de recurrir a otros medios no violentos para inmovilizar, detener o impedir la fuga de una persona que manifieste un peligro inminente de lesionar a terceros o a sí misma, cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceros y cuando deba impedirse la comisión de un delito.
    Estas armas disponen de una memoria de uso que puede ser auditada por un juez después de cada uso, reportando de esta manera un informe exhaustivo que evita un posible uso irresponsable por parte de los agentes.
    La Ley 7/1985 Reguladora de Bases de Régimen General, indica en su artículo 25.2.f que “El Municipio ejercerá en todo caso como competencias propias, en los términos de la legislación del Estado y de las Comunidades Autónomas, en las siguientes materias:
f) Policía local, protección civil, prevención y extinción de incendios”
La misma ley señala en su disposición adicional décima sobre la policía local: “(…) se potenciará la participación de los Cuerpos de policía local en el mantenimiento de la seguridad ciudadana, como policía de proximidad (…)”.
    La Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, recoge en su artículo 2 y 52.1 que los cuerpos de policía local son institutos armados.