Para el sindicato, si no se retrasa la vuelta a las clases, profesorado y alumnado sufrirán una situación de estrés térmico que pondrá en muy serio peligro no solo la labor educativa, sino principalmente su salud.

El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación de la Región Murciana, STERM Intersindical, pide a la Consejería de Educación que suspenda las clases mientras se mantengan activas las alertas por temperaturas mínimas en la Región y adopte las medidas necesarias para garantizar la salud y la seguridad de la comunidad educativa ante esta ola de frío intenso.
    José Manuel Fernández, co-portavoz de STERM Intersindical, señala que "ni el alumnado ni el profesorado puede acudir a las aulas en esta situación. No debemos tener que elegir entre mantener la seguridad sanitaria contra la COVID y trabajar con temperaturas tan bajas en las aulas, que no sólo vulneran la Ley de Prevención de Riesgos, sino que exponen a alumnado y docentes a contraer enfermedades con grandes consecuencia, como neumonías o pulmonías, ya que recordamos que la Consejería no ha provisto de filtros a los centros, ni ha planteado más medidas en las aulas que abrir las ventanas".
    Para STERM Intersindical la revisión de los protocolos anti COVID-19 en esta situación de bajas temperaturas se hace más necesaria que nunca. Fernández insiste en que "llevamos meses denunciándolo y la llegada de esta ola de frío hace imposible mantener una temperatura adecuada manteniendo la ventilación natural, teniendo las puertas y ventanas abiertas de manera periódica. Las indicaciones de los protocolos para evitar contagios obligan a trabajar con temperaturas por debajo de lo que marca la normativa de salud laboral. En algunos casos se han registrado temperaturas en el interior de las aulas por debajo de 10°, por lo que instamos a los docentes que se encuentren expuestos a estas gravísimas situaciones a denunciarlas con urgencia ante Inspección de Trabajo".
    El impacto de la ola de frío en las aulas y, como era previsible, las bajas temperaturas y la problemática de mantener las aulas ventiladas han hecho que el alumnado y el profesorado esté sometido a un estrés térmico que dificulta enormemente la docencia en condiciones mínimas y pone en riesgo la salud de la comunidad educativa.
    Todo ello refuerza la solicitud de STERM-i de suspender la actividad lectiva de los centros educativos en la Región murciana mientras dure esta ola de frío, unida está petición a la necesidad de reducir la posibilidad de contagios y rebrotes después de las fiestas de Navidad.
    Este lunes las temperaturas serán muy bajas y el profesorado y el alumnado, si no se retrasa la vuelta a las clases, sufrirán una situación de estrés térmico que pondrá en muy serio peligro no solo la labor educativa, sino principalmente su salud.

Fuente: STERM INTERSINDICAL