Pablo, José Oliver, David Ardil y Chiky Ardil, integrantes de la Selección Española, celebraron el título conquistado ante Italia tras una gran actuación en la Superfinal de Viareggio.
La Selección Española masculina de fútbol playa se proclamó ayer campeona de Europa tras imponerse por 2-5 a Italia en la final de la Euro Beach Soccer League disputada en Viareggio. Un nuevo éxito continental en el que volvió a tener protagonismo el fútbol playa mazarronero, con Pablo, José Oliver, David Ardil y Chiky Ardil formando parte del combinado nacional dirigido por Christian Méndez.
España completó un gran torneo y terminó levantando el título después de superar una exigente fase de grupos y unas semifinales en las que se impuso con claridad a Dinamarca. En la final, además, tuvo que remontar ante una Italia que llegó a ponerse por delante en el marcador.
El encuentro comenzó con mucha intensidad por parte de ambos equipos. España encontró primero el camino del gol gracias a una rápida transición que permitió a José Oliver culminar el contragolpe con un zurdazo cruzado al palo largo de Casapieri para establecer el 0-1.
Italia reaccionó y consiguió igualar el partido con un potente disparo de Josep Jr. que superó a Pablo, colocando el 1-1 en el marcador. Poco después, el conjunto anfitrión tomó ventaja desde el punto de penalti, después de una acción dentro del área que Bertacca transformó para situar el 2-1.
La Selección Española no perdió la calma y volvió a igualar el encuentro. Brian ejecutó una espectacular chilena y Ramy desvió el balón junto a la portería para hacer el 2-2. A partir de ese momento, España tuvo que realizar un importante esfuerzo defensivo ante la presión italiana.
El conjunto de Christian Méndez encontró de nuevo el premio a su trabajo con otra acción de gran calidad. Brian, esta vez directamente de chilena, marcó el 2-3 que devolvía la ventaja a España.
La final entró entonces en una fase decisiva. Un envío lejano de Pablo encontró a Ramy, que sin dejar caer el balón conectó una espectacular volea de tijera para ampliar la ventaja hasta el 2-4.
Italia recurrió al portero-jugador en los últimos minutos en busca de la remontada, pero España mantuvo el orden y supo aprovechar los espacios. José Oliver volvió a aparecer para culminar una nueva acción ofensiva y establecer el 2-5 definitivo, certificando el campeonato de Europa para el conjunto español.
El título puso el broche a una competición en la que España ya había mostrado su potencial desde la fase de grupos. El combinado nacional terminó líder con nueve puntos, después de superar a Suiza (10-11), Bielorrusia (8-7) y Portugal (6-4), con un balance de 25 goles a favor en esos tres encuentros. En semifinales, España dio otro paso hacia el título al superar a Dinamarca por 8-3, logrando el pase a una final en la que terminó imponiéndose a la anfitriona Italia.







