Cruz Roja, Protección Civil y Salvamento Marítimo participan en un operativo coordinado por el Centro de Coordinación de Salvamento de Cartagena para poner a prueba la respuesta ante distintas emergencias en el mar.
Mazarrón acogió el pasado viernes un ejercicio de rescate de náufragos destinado a comprobar y mejorar la capacidad de respuesta de los diferentes organismos que pueden intervenir ante una emergencia marítima. El operativo estuvo coordinado por el Centro de Coordinación de Salvamento (CCS) de Cartagena y contó con la participación de medios de Cruz Roja, Protección Civil y Salvamento Marítimo.
El ejercicio contempló la respuesta ante tres supuestos de emergencia encadenados: la evacuación aérea de personas náufragas, un incidente entre motos de agua con personas en el mar y, finalmente, el vuelco de un buque turístico con pasajeros que requerían auxilio.
La jornada comenzó a las 19:00 horas con una exposición sobre seguridad marítima y sensatez, dentro de la campaña de verano 2026, celebrada en el salón de actos de la Casa del Mar de Mazarrón, en el puerto pesquero.
A las 20:00 horas se desarrolló el primer supuesto, una evacuación de un hombre en el agua mediante medios aéreos, con la intervención del helicóptero Helimer de Almería. La actuación tuvo lugar en la zona de la playa del Puerto, junto a La Galerica, teniendo en cuenta las condiciones de viento y la seguridad de los bañistas.
A las 20:30 horas se llevó a cabo una demostración de respuesta ante un incidente con motos de agua y una persona en el mar, simulando una situación de extrema gravedad.
El tercer escenario, a las 21:00 horas, consistió en una evacuación masiva de náufragos tras el supuesto naufragio de un buque turístico, poniendo a prueba la coordinación y capacidad de actuación de los distintos equipos de emergencia.
Cuatro objetivos principales
El operativo tuvo como objetivos perfeccionar la coordinación entre los organismos e instituciones que podrían verse implicados en una emergencia marítima y comprobar la capacidad de respuesta de los medios operativos y unidades marítimas movilizados.
Asimismo, permitió proporcionar a los equipos de intervención una práctica lo más cercana posible a una situación real y comprobar la conexión con los recursos externos, detectando qué necesidades estaban cubiertas y cuáles podían requerir mejoras.
El protocolo ante una emergencia real
El dispositivo contemplaba también qué habría ocurrido si durante el simulacro se hubiera producido una emergencia real. En ese caso, el ejercicio se habría convertido inmediatamente en una operación SAR real.
Para ello estaba previsto utilizar las palabras de código «NO DUFF, NO DUFF», tras las cuales todos los organismos y unidades participantes habrían interrumpido el ejercicio y quedado a la espera de las instrucciones del CCS Cartagena.







