Visibilidad para reivindicar más comprensión, recursos y apoyo social para quienes conviven con esta enfermedad.
Las Casas Consistoriales de Mazarrón acogieron esta mañana el acto institucional con motivo del Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica, una jornada organizada junto a la asociación Afibromaz en la que se dio voz a las personas afectadas, se leyó el manifiesto reivindicativo de este año y se reiteró el compromiso del Ayuntamiento con el colectivo.
Juani Martínez García, socia de Afibromaz, relató en primera persona el largo camino recorrido hasta obtener un diagnóstico y convivir con una enfermedad “real”, aunque todavía incomprendida social y sanitariamente.
“Hay días en los que levantarse es una victoria”, confesó durante su intervención, en la que describió el dolor constante, la fatiga extrema y las dificultades cotidianas que provoca la fibromialgia. Juani recordó cómo durante años tuvo que peregrinar por distintas consultas médicas hasta que un especialista puso nombre a lo que sufría. “Recuerdo que me enviaron al psiquiatra diciéndome que todo estaba en mi cabeza, pero yo sabía que a mi cuerpo le pasaba algo”, explicó.
La afectada también denunció la incomprensión laboral y social que todavía padecen muchas personas enfermas. “Como físicamente no se te nota nada, muchas veces no se reconoce ni siquiera una baja médica”, lamentó. Asimismo, puso en valor el papel de las asociaciones como espacios de apoyo y comprensión. “En la asociación nadie te mira como una quejica; allí entienden cómo te sientes y te sientes arropada”, afirmó emocionada.
La presidenta de Afibromaz, Lola García, fue la encargada de leer el manifiesto con motivo del 24 aniversario del reconocimiento oficial por parte de la Organización Mundial de la Salud de la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica como enfermedades reales.
Durante la lectura, se reivindicó la necesidad de seguir avanzando en igualdad de atención sanitaria entre territorios, la creación de unidades multidisciplinares especializadas y una mayor inversión en investigación, diagnóstico y tratamientos. El manifiesto también reclamó más sensibilidad social y adaptaciones laborales que permitan a las personas afectadas mantener su empleo y su calidad de vida.
Las asociaciones insistieron además en la importancia de eliminar prejuicios y estigmas que todavía rodean a estas patologías, consideradas “enfermedades invisibles”, y agradecieron el respaldo institucional y social recibido a lo largo de los años.
En su intervención, la concejala de Política Social, María Isabel Carrillo, destacó la importancia de dar visibilidad a unas enfermedades “silenciosas” que afectan profundamente a la calidad de vida de quienes las padecen.
La edil subrayó que “la falta de comprensión y el estigma social hacen que muchas personas no reciban el apoyo y la atención que merecen”, por lo que defendió la necesidad de continuar educando a la sociedad y fomentando la empatía. Carrillo también puso en valor el trabajo desarrollado por Afibromaz durante la última década mediante talleres y servicios como fisioterapia, yoga, meditación, neuroestimulación, atención psicológica o senderismo.
Asimismo, agradeció especialmente la labor de la presidenta de la asociación, Lola, “por trabajar incansablemente para mejorar la calidad de vida tanto de las personas afectadas como de sus familiares”.
La concejala reafirmó además el compromiso del Consistorio y de la Concejalía de Política Social con la renovación del convenio de colaboración con la entidad y concluyó su intervención con un mensaje de apoyo dirigido a las personas enfermas: “Se necesita fuerza para ocultar el dolor y valor para mostrarlo”.
El acto fue clausurado por el alcalde de Mazarrón, quien recordó que desde 2013 se viene realizando esta lectura pública del manifiesto y destacó que, desde la pasada legislatura, el apoyo municipal a Afibromaz no solo se mantiene a nivel institucional, sino también económico.
El regidor señaló que el Ayuntamiento entendió que la asociación “merecía un esfuerzo económico” por la importante labor social que desarrolla en el municipio y puso en valor la estrecha colaboración existente con la Concejalía de Servicios Sociales.
Finalmente, felicitó tanto a Afibromaz como al área municipal de Política Social por el trabajo conjunto que realizan en apoyo a las personas afectadas y animó a continuar trabajando “para hacer más llevadero el día a día de quienes sufren esta enfermedad”.







