El vecino lidera la construcción de esta reproducción en el jardín Mar de Alborán, dentro del programa 'Competencias Verdes'.
El programa de empleo y formación 'Competencias Verdes', una iniciativa experiencial subvencionada por el Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF), ha finalizado tras un año de desarrollo con diversas actuaciones de mejora en Mazarrón, entre las que destaca la instalación de una escultura del barco fenicio 'Mazarrón II' en el jardín Mar de Alborán, en Puerto de Mazarrón.
Esta intervención, ubicada en la rotonda del jardín, ha sido realizada con la colaboración del vecino Antonio Paredes y su equipo e incluye también la incorporación de una rosa de los vientos en la proa de la estructura, configurándose como uno de los elementos más visibles del conjunto de actuaciones desarrolladas, que han combinado formación práctica con trabajos de rehabilitación y mejora de espacios públicos.
Durante la presentación de la escultura que será inaugurada de forma oficial próximamente, Antonio Paredes agradeció la oportunidad de participar en el proyecto y señaló que “gracias al CIME y al SEF por haber contado conmigo en la rehabilitación de este jardín, aunque indudablemente mi trabajo aquí ha sido lo que tiene que ver con el barco y la rosa de los vientos”, al tiempo que subrayó el carácter colectivo de la actuación indicando que “esto no es trabajo mío solo, sino de más personas”.

En este sentido, destacó especialmente la labor de Daniel Díaz-Mancha, responsable del diseño, y explicó que “ha sido la persona que ha hecho el proyecto del barco, que sé que le ha costado muchos viajes a Cartagena a medir la copia del barco fenicio, ha hecho unos planos extraordinarios y ha llevado la dirección de obra con mano de hierro, no dejándonos variar ni un milímetro”.
También tuvo palabras de reconocimiento para sus colaboradores directos, señalando que “Blas Vivancos ha sido una pieza fundamental, siempre a mi lado, trabajando en todo el proceso”, así como para el resto del equipo que participó en la construcción, resaltando su disponibilidad y compromiso.
Paredes relató cómo surgió la idea de instalar el barco en este espacio y explicó que “cuando vinimos a ver el jardín enseguida nos pusimos de acuerdo en que lo que mejor quedaría en la rotonda sería un barco, por la cercanía al mar y porque esto antes eran salinas”, aunque añadió que el proceso no estuvo exento de dificultades, ya que “el problema vino después cuando nos preguntamos de qué hacerlo, pensamos en madera pero lo descartamos y entonces propuse hacerlo de cemento y hierro”.
El proceso constructivo, según indicó, fue complejo y detalló que “pronto nos dimos cuenta de que era casi imposible hacerlo aquí sin medios, así que decidimos llevarlo al taller y trasladarlo después con una grúa”, añadiendo que se trata de una reproducción a escala del barco fenicio expuesto en Cartagena y que “el original mide ocho metros y este cuatro, es una copia basada en planos y documentación”.

El autor también puso en valor el trabajo de los equipos municipales implicados en la rehabilitación del entorno, afirmando que “tanto los profesionales de albañilería como de jardinería han hecho un trabajo extraordinario, yo nunca pensé que tenían la capacidad que han demostrado”.
Finalmente, expresó su satisfacción por haber participado en el proyecto y señaló que “para mí ha sido un lujo trabajar con ellos” y que “siempre estaré dispuesto a colaborar en todo lo que tenga que ver con mi pueblo”.
El programa 'Competencias Verdes' ha permitido, a lo largo de su desarrollo, formar a personas desempleadas mediante actuaciones reales en el municipio, contribuyendo tanto a su capacitación profesional como a la mejora de espacios públicos, siendo la instalación del barco fenicio uno de los elementos más representativos de esta iniciativa.







