El pregonero inaugura los festejos con un discurso marcado por la figura del patrón y una defensa de las bondades de la costa mazarronera.
La parroquia de San José de Puerto de Mazarrón acogió en la tarde de este viernes el acto inaugural de las fiestas patronales en honor a San José, patrón de la localidad. El evento marcó el inicio oficial de la programación festiva y reunió a autoridades municipales, representantes de la parroquia, vecinos y asistentes que acudieron para presenciar el tradicional pregón.
La presentadora del acto, Pilar Forquera, fue la encargada de abrir la ceremonia dando la bienvenida al público y agradeciendo la presencia de autoridades, medios de comunicación y vecinos. En su intervención destacó el significado de estas celebraciones para el municipio, subrayando que cada año constituyen un momento de encuentro para la comunidad en torno a la tradición, la devoción y el orgullo por las raíces locales.
Tras la apertura, el acto incluyó una actuación musical del artista invitado Guillermo Miras Borreguero, quien interpretó varias piezas instrumentales, entre ellas composiciones de Ennio Morricone y Carlos Gardel, ante el público congregado.
Posteriormente intervinieron representantes institucionales y de la parroquia. El alcalde de Mazarrón, Ginés Campillo, destacó el trabajo realizado desde el Ayuntamiento y la concejalía de festejos en la organización de las celebraciones y en la recuperación de tradiciones vinculadas a las fiestas del Puerto. En su intervención animó a los vecinos a participar en los actos programados durante los próximos días.
Por su parte, el párroco de San José, Pablo Caballero, agradeció la colaboración entre la parroquia y el consistorio en la organización de las fiestas. Antes de dar paso al pregón, destacó algunas características del pregonero de este año, subrayando especialmente su vocación como maestro y estableciendo un paralelismo con la figura de San José como educador.
La encargada de presentar al pregonero fue Leonor Alonso, amiga personal de Salvador Ardil Moreno. Durante su intervención repasó algunos aspectos de su trayectoria personal y profesional, destacando su larga dedicación a la enseñanza, su etapa como director del colegio Bahía y su cercanía con los vecinos del municipio. Alonso también recordó la relación de amistad que ambos mantienen desde su época de estudiantes y resaltó su compromiso con el pueblo y su fe.
El momento central de la noche llegó con el pregón pronunciado por Salvador Ardil Moreno, maestro jubilado y vecino muy vinculado a Puerto de Mazarrón. En su intervención combinó recuerdos personales, reflexiones sobre la educación y referencias a la fe y a la historia local.
Ardil comenzó agradeciendo el honor de haber sido elegido pregonero y explicó que aceptó la propuesta como un homenaje a su padre, José Ardil, de quien recordó su profunda devoción a San José. A partir de ahí, dedicó una parte importante de su discurso a evocar la figura paterna, relatando su historia desde su nacimiento en 1928 en el paraje del Cañar, cerca de Isla Plana, su infancia en el Parrillar y su juventud durante los años de la Guerra Civil.
El pregonero recordó cómo su padre tuvo que trabajar desde niño como pastor y posteriormente se trasladó con su familia a los Llanos del Alamillo. También evocó su etapa en el servicio militar en Infantería de Marina en Cartagena, experiencia que, según explicó, marcó profundamente su carácter. Tras ello se dedicó a la agricultura, cultivando tomates, pimientos, habas y guisantes junto a sus hermanos en una familia conocida en la zona con el apodo de “los Colorines”.
A través de estos recuerdos familiares, Ardil destacó el valor del trabajo del campo y el esfuerzo de generaciones anteriores. Recordó incluso una frase que, según explicó, repetía su padre: que los alimentos no “caen por la chimenea”, sino que son fruto del trabajo de los agricultores.
El pregonero también repasó algunos momentos de su propia vida. Nacido en 1957 en los Llanos del Alamillo, explicó que cursó sus primeros años escolares en Balsicas y posteriormente se trasladó a vivir al Puerto de Mazarrón. Recordó su etapa de estudios preparando el bachillerato en el municipio y examinándose en Murcia, antes de cursar Magisterio y comenzar su trayectoria profesional.
Ardil relató que aprobó las oposiciones en 1983 y comenzó entonces una carrera dedicada a la enseñanza, profesión que definió como una de las más vocacionales. Durante este tramo del pregón destacó la importancia de educar con empatía y compromiso, recordando una enseñanza de su padre: que a cualquier trabajo había que “ponerle corazón”.
En su discurso también dedicó unas palabras a su familia —su esposa, sus hijos y sus nietos— a quienes definió como una fuente constante de alegría en su vida.
En la parte final del pregón, Ardil reflexionó sobre la figura de San José, al que describió como un modelo de humildad, trabajo y dedicación familiar dentro de la tradición cristiana. Recordó su papel como protector de la Sagrada Familia y educador de Jesús, estableciendo un paralelismo con la labor de los maestros.
El pregón concluyó con una reflexión sobre el amor como motor de la vida. Para ilustrarlo, relató una anécdota vinculada a la labor de la madre Teresa de Calcuta, con la que quiso transmitir la idea de que lo importante no es la cantidad de cosas que se hacen, sino el amor con el que se realizan.
Tras finalizar el pregón, el párroco y el alcalde hicieron entrega de varios obsequios al pregonero en reconocimiento a su intervención. También se entregaron detalles de agradecimiento a la presentadora del acto y a la esposa del pregonero.
La ceremonia concluyó con la interpretación del himno de San José por parte del organista parroquial, momento en el que los asistentes se pusieron en pie para cerrar el acto inaugural de las fiestas patronales.
Con este pregón quedan oficialmente inauguradas las celebraciones en honor a San José en Puerto de Mazarrón, que durante los próximos días reunirán a vecinos y visitantes en torno a distintos actos religiosos, culturales y festivos.







