El proyecto de rescate del pecio recibe el Premio Arte y Patrimonio de LA RAZÓN Región de Murcia.
El ambicioso proyecto de rescate del pecio Mazarrón II, el barco fenicio del siglo VI a.C. que reposaba a solo 50 metros de la Playa de la Isla, ha sido galardonado con el Premio Arte y Patrimonio 2025 que otorga LA RAZÓN Región de Murcia. El reconocimiento pone en valor una de las operaciones de arqueología subacuática más delicadas y relevantes realizadas nunca en el Mediterráneo español.
La extracción, concluida con éxito en noviembre de 2024 tras tres meses intensos de trabajo, permitió sacar del fondo marino, pieza a pieza, los restos de esta pequeña nave comercial de 8 metros de eslora que transportaba tres toneladas de escoria de plomo rica en plata. Un equipo de solo 12 personas, dirigido por el arqueólogo valenciano Carlos de Juan Fuertes (Universidad de Valencia) y el cántabro Agustín Díez Castillo, logró lo que parecía casi imposible: rescatar un pecio extremadamente frágil que corría serio riesgo de perderse para siempre bajo el agua.
"Es el primer premio que recibe el equipo. "Es un orgullo y estamos muy contentos y agradecidos", reconoció De Juan a LA RAZÓN. "España es pionera en la conservación del patrimonio cultural subacuático y este galardón reconoce el esfuerzo colectivo de muchas instituciones y personas que han hecho posible salvar este tesoro".
Descubierto en 1995 durante las excavaciones del cercano pecio Mazarrón I, el Mazarrón II permaneció protegido in situ hasta que los cambios en las corrientes provocados por las obras del puerto de los años 70 aceleraron su deterioro. La decisión de extraerlo se tomó tras constatar que la conservación bajo el agua ya no era viable.
"No es un gran barco, pero es un libro abierto sobre el comercio fenicio", explica Carlos de Juan. "Nos cuenta cómo funcionaba el intercambio de metales preciosos cuando aún no existía la moneda tal y como la conocemos hoy. La escoria de plomo que llevaba era, en realidad, una mina de plata ambulante".
Actualmente, las más de veintidós porciones en que se dividió el pecio se encuentran en Arquatec, el prestigioso laboratorio del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA) en Cartagena, considerado uno de los más avanzados de Europa. Allí se está realizando la delicada fase de desalación, impregnación con polietilenglicol y posterior liofilización que permitirá estabilizar la madera y preparar el futuro montaje museístico del barco.
Con este reconocimiento, la Región de Murcia se consolida como referente en la protección del legado fenicio y en la arqueología subacuática de primer nivel, uniéndose a otros proyectos emblemáticos como el Bou Ferrer (Alicante), Formigues II (Girona) o Ses Fontanelles (Mallorca).







