PP y UIDM se abstuvieron y el PSOE votó en contra de una moción similar que pedía prohibir la celebración pública de la 'Fiesta del Cordero' y otras festividades consideradas ajenas a las tradiciones españolas.
El pleno del Ayuntamiento de Jumilla ha aprobado una moción que limitará la celebración de actividades culturales, sociales o religiosas ajenas al Ayuntamiento en instalaciones deportivas. Una iniciativa que es noticia en toda la prensa regional y gran parte de la nacional.
En el pleno de junio del Ayuntamiento de Mazarrón, una propuesta similar presentada por Vox fue rechazada. La moción instaba al Gobierno nacional y autonómico a prohibir la celebración pública de la 'Fiesta del Cordero' y otras festividades consideradas ajenas a las tradiciones españolas, argumentando que son incompatibles con la identidad nacional. Además, expresaba el rechazo de la Corporación a que estas celebraciones se lleven a cabo en espacios públicos autonómicos o municipales, por tratarse de prácticas culturales foráneas. También se solicitaba a las autoridades competentes que impidieran la consolidación de estas prácticas, señalando que generan tensiones, conflictos internos, desarraigo y erosión de la identidad nacional.
Otro de los puntos destacados de la moción era la reivindicación del respeto y la protección de las tradiciones españolas en el espacio público, frente a lo que Vox describió como el avance de costumbres ajenas impulsadas por políticas de cesión ideológica, electoralismo o presión económica. En este sentido, se proponía garantizar la conservación de las fiestas laborales de ámbito nacional, de carácter retribuido y no recuperable, reguladas por el Real Decreto 2001/1983, de 28 de julio, como el Año Nuevo, la Epifanía del Señor, Jueves Santo, Viernes Santo, la Asunción de la Virgen, Todos los Santos, la Inmaculada Concepción y la Natividad del Señor. Asimismo, se abogaba por recuperar en toda España fiestas tradicionales como Santiago Apóstol, San José, Corpus Christi, la Ascensión y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
La moción también promovía activamente la gastronomía y la carnicería tradicionales españolas, frente a la expansión de sellos extranjeros como el halal. Se planteaba garantizar el derecho de los consumidores a productos arraigados en la cultura alimentaria española, apoyando especialmente a los productores locales que defienden estas costumbres. Sin embargo, tras el debate en el pleno, la propuesta no logró el respaldo mayoritario, reflejando las discrepancias entre los grupos municipales sobre las medidas planteadas.
El PSOE de Mazarrón votó en contra, argumentando que la Constitución garantiza la libertad religiosa y que, en un municipio con más de 70 nacionalidades, este discurso podría alterar la convivencia. El grupo Unión Independiente de Mazarrón (UIDM) se abstuvo, expresando apoyo a la defensa de las tradiciones españolas, pero destacando que la fortaleza de una sociedad se mide por su capacidad de integración y vivir en la diversidad. Añadieron que, siempre que se respeten las normativas, estas celebraciones enriquecen culturalmente a la comunidad. El PP de Mazarrón, también absteniéndose, señaló que aboga por una sociedad plural que proteja las tradiciones españolas sin menoscabar la convivencia. Solo Vox apoyó su propia moción, que no logró salir adelante.







