El puerto pesquero es uno de los primeros españoles que visitará la réplica después de su estancia en los Estados Unidos para revivir la historia de la exploración marítima.
El puerto pesquero de Mazarrón acogerá, del 13 al 23 de febrero, la visita de la Nao Trinidad, una réplica del legendario navío que formó parte de la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Esta embarcación fue el buque insignia de Magallanes en la primera vuelta al mundo y ofrece una experiencia única para descubrir la historia de la navegación en el siglo XVI.
Durante la visita, los asistentes podrán recorrer libremente las cubiertas de la Nao Trinidad, explorando su historia a través de paneles informativos y la recreación de distintas áreas del barco. Además, tendrán la oportunidad de conversar con la tripulación, compuesta por marineros que viven a bordo de manera similar a como lo hacían los navegantes hace 500 años. La actividad está diseñada para todas las edades y permite realizar fotografías y vídeos para inmortalizar la experiencia.
La Nao Trinidad estará abierta al público de 10:00 a 18:30 horas. Las entradas tienen un coste de 6 euros para adultos, 3 euros para niños entre 5 y 10 años, y los menores de 5 años podrán acceder de manera gratuita. También se ofrece un pack familiar por 15 euros que incluye la entrada de dos adultos y hasta tres niños. Las entradas pueden adquirirse en línea a través de su página web, y cualquier incidencia con los tickets podrá resolverse enviando un correo a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.. Se recomienda verificar previamente las fechas y horarios, ya que podrían verse afectados por las condiciones meteorológicas.
Un testigo de la historia naval
La Nao Trinidad desempeñó un papel crucial en la expedición que dio la primera vuelta al mundo. Construida con una capacidad de 110 toneles y una tripulación original de 62 marineros, su historia está marcada por los desafíos de la navegación en el siglo XVI. A diferencia de la Nao Victoria, que logró regresar a España cruzando el océano Índico, la Trinidad intentó regresar por el Pacífico hacia Nueva España (actual México), pero no logró completar su travesía.
Tras la muerte de Magallanes y el incendio de la Nao Concepción, la Trinidad y la Victoria alcanzaron las islas Molucas en noviembre de 1521. Sin embargo, cuando intentaron zarpar con cargamentos de especias, la Trinidad sufrió graves daños y tuvo que permanecer en la zona para reparaciones. En abril de 1522, bajo el mando de Gonzalo Gómez de Espinosa, la nave intentó nuevamente regresar a España, pero las difíciles condiciones climáticas y la falta de provisiones hicieron que su tripulación sufriera grandes bajas por escorbuto.
Después de cinco meses en el mar y con solo 20 hombres en condiciones de navegar, la Trinidad tuvo que regresar a las Molucas. Allí, fue capturada por los portugueses, quienes la despojaron de su equipo y la dejaron abandonada. Finalmente, una tormenta terminó por destrozar la nave, poniendo fin a su travesía.







