0
0
0
s2sdefault

El museo de Antonio Paredes Navarro sobre la minería ya es una realidad. Anoche se inauguraba este espacio en el que Paredes ha querido dedicar de forma expresa a los mineros, los hombres de Mazarrón que trabajaron en las minas hasta su cierre definitivo.

    El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Mazarrón y la Universidad Popular que serán los encargados de subvencionar los gastos de estas nuevas instalaciones con el fin de cumplir una de las premisas que el propio Paredes ha manifestado, y es que la entrada al museo sea libre y gratuita para todo el que quiera acercarse a visitarlo.
        El museo alberga en su interior diversas temáticas, todas ellas relacionadas con la vida de los mazarroneros a lo largo del siglo pasado. Destaca especialmente el apartado que Paredes ha querido dedicar de forma expresa a los mineros, los hombres de mazarrón que trabajaron en las minas hasta su cierre definitivo y que tuvieron que soportar unas condiciones muy duras en un momento económico también muy difícil. Por este motivo, y a modo de homenaje, Paredes recoge en la muestra permanente una colección de fotografías de todos los mineros que trabajaron en las minas de Mazarrón, de los cuales ya solo tres quedan con vida.

    Siguiendo esta línea, la entrada del museo ofrece al visitante la recreación del ambiente de una galería minera, un paso que ya predispone al visitante para entender las condiciones de los que trabajaron en su interior. Al salir de este tramo nos encontramos con la reproducción prácticamente a escala real de un malacate, útil minero por excelencia. Junto a éste, un enorme panel con las fotografías de todos los que trabajaron en la última época de las minas de Mazarrón servirá para rendirles homenaje y perpetuar su recuerdo. Esta parte de la colección se completa con la recreación del taller de las minas, donde podremos encontrar toda una representación de las herramientas, motores y útiles que se emplearon para el laboreo. Todos ellos originales y restaurados por las manos de Antonio Paredes.
    En la planta baja también podemos observar una maqueta con la reproducción del Castillo de los Vélez sobre una superficie de unos 25 metros cuadrados donde nos encontramos con la configuración de este inmueble en su momento de mayor esplendor. Seguidamente, el visitante puede acceder a la colección de vehículos clásicos restaurados por Antonio Paredes, una muestra de una treintena de éstos de los más de 70 que integran la serie completa.